Posts Tagged ‘Libros electrónicos’

Mermeladas

Jueves, Agosto 20th, 2009

De vez en cuando no gusta examinar la opinión que los campeones de la cultura tienen acerca de la tecnología, especialmente en su relación con el libro. Ya hemos relatado aquí lo que Ray Bradbury opina de Internet.

Veamos ahora estas frases:

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“Existen muchas razones por las que no podremos librarnos de los libros. El formato de diskette ya ha desaparecido. No ha durado ni 30 años. Si tengo que dejar un mensaje a la posteridad lo haré en forma de libro y no en soporte electrónico. No le deseo ni a mi peor enemigo leer las obras completas de Proust en formato electrónico.

Pero leer el diario en formato electrónico mientras, por ejemplo, viajás en tren, puede ser muy cómodo. El libro electrónico tiene más posibilidades de sustituir al diario que al libro tradicional. Las ventajas respecto al diario en papel son evidentes: la instantaneidad. Además, podés consultar lo que sucede en Italia aunque estés en Malasia.

La proliferación de blogs y páginas de Facebook me recuerda a la ola que vivimos en los años sesenta con las radios libres. Al principio ofrecían una visión alternativa, pero a medida que se multiplicaron fueron homogenizando su estilo, hasta el punto en que era imposible diferenciarlas entre sí.

Eso está sucediendo ya en Internet. Tenemos información alternativa. Pero también información alternativa a la alternativa. Y, cómo no, una alternativa a la alternativa de la alternativa. Yo lo llamo la mermelada comunicativa. No obstante, aún no hemos captado la dimensión del fenómeno.”

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Quien las ha pronunciado no es, sin embargo, ningún apocalíptico, según esta casi opuesta noticia. Se trata nada menos que de Umberto Eco, inventor de esa abismal máquina borgeana que es la biblioteca del El nombre de la rosa, y creador, claro está, del personaje central de la novela, fray William de Baskerville, franciscano y discípulo de Francis Bacon, este último gran propulsor del método científico en tiempos pre-científicos.

Jardines más abiertos

Miércoles, Agosto 19th, 2009

Los libros de papel pueden ser low-tech, dice la edición online de The New York Times, pero nadie le dirá a uno cómo y dónde leerlos.

Para muchas personas, el problema con los libros electrónicos es que vienen con esa clase de restricciones. Los e-books adquiridos en Amazon, por ejemplo, se pueden leer sólo en un dispositivo Kindle o en su software para iPhone.

Por eso, algunos editores y fabricantes de electrónica están intentando dar a los compradores de libros electrónicos más flexibilidad mediante el uso de tecnologías estándar.

Sony Electronics, que vende dispositivos para e-books bajo la marca Reader, planea anunciar esta semana que, hacia fines de año, venderá libros digitales sólo en formato ePub, el estándar abierto del que ya hemos estado hablando.

Tras el cambio, los libros adquiridos en el sitio de Sony serán legibles no sólo en su propio dispositivo sino además en la creciente galaxia de otros lectores que soportan ePub, incluido el Plastic Logic eReader que, en alianza con Barnes & Noble, se espera salga a la venta a comienzos de 2010.

Hace poco Amazon demostró, involuntariamente, una consecuencia potencial de las restricciones de los e-books, cuando descubrió que había vendido copias no autorizadas de obras de Orwell y, entonces, debió quitarlas de los dispositivos Kindle de usuarios que las habían comprado.

El suceso fue utilizado por algunos para clamar contra las limitaciones de la lectura digital.

No es que Sony vaya a abandonar las medidas anticopia: el temor a una piratería en aumento es plausible. Sin embargo, parece querer impulsar la industria del e-book hacia estándares comunes, tal vez con ánimo de evitar una repetición del dominio de Apple sobre el negocio de la música (que le permitió dictar condiciones a los principales sellos en cuestiones como el precio de las canciones).

De hecho, Sony dice que resignará su DRM propietario en favor del más ampliamente admitido Adobe Content Server 4. Como en el caso del Kindle, la protección anticopia del Content Server es propietaria y, naturalmente, la posee Adobe.

Pero, a diferencia de Amazon, el estándar de Adobe es licenciable abiertamente. Mientras ello aun deja a esta compañía en una favorable posición –pues le permite captar ganancias a ambos extremos de la cadena-, es, para editores y usuarios, un ambiente más amigable que el “jardín amurallado” de Amazon.

Un analista ha dicho que, si tal como se espera Apple introduce pronto una Tablet PC que podría funcionar como dispositivo de lectura, y se decide por un estándar abierto como ePub, entonces Amazon tendrá que revisar su enfoque cerrado.

Ríos de tinta

Domingo, Agosto 9th, 2009

Quizás la ambigüedad acerca de qué es un libro electrónico persistirá un cierto tiempo, habida cuenta de la juventud del concepto. La definición todavía es amplia: un libro electrónico puede ser, para algunas opiniones, cualquier formato digital destinado a albergar un libro.

Sin embargo, cada vez parece quedar más claro que una cosa es la versión digital de un libro y otra el dispositivo que se utilice para tener acceso a ella. Y los dispositivos, precisamente, han empezado a convertirse en los reyes del nuevo concepto: son bellos, manuables, de diseño austero y, asunto no menor a la hora de apreciar su seducción, capaces de gran generosidad de almacenamiento.

En un post anterior recordábamos la novela de Bradbury en donde un grupo de fieles almacenan, cada uno en su respectiva memoria neuronal, un gran libro de la humanidad. Imáginese usted, lector, disponer de todo Cervantes en su e-book, de todo Kafka, de todo Borges o de todo de lo que más le guste, y ello en el interior de su mochila, maletín o bolsillo de la bici.

Ahora bien: ¿cómo funcionan?

Hace alrededor de 2400 años ya se conocía, al menos de manera documentalmente verificable, el uso de la tinta. Un glosario de hermosas palabras latinas recorre su historia temprana: atraméntum (la tinta negra), sácrum encáustum (la tinta púrpura usada sólo por reyes y emperadores), minium o sinopis (la tinta colorada para las mayúsculas y los títulos de los documentos).

Largo camino hemos recorrido, y hoy nos hallamos en un punto en donde acaso convenga asumirnos como testigos de una revolución histórica. ¿Seguirán siendo los libros lo mismo que hemos conocido y amado? ¿Seguirán siendo lo mismo el papel, la tinta?

Los nuevos dispositivos de lectura (iLiad, Reader, Kindle, por nombrar algunos) funcionan mediante la tinta electrónica, muy distante en el tiempo de aquéllas preparadas a base de goma y hollín que dieron comienzo a todo. Pero esta parte de la historia, flamante y aún casi desconocida, contiene otras formas de belleza: las de la ciencia química y su heredera dominante, la electrónica.

La tecnología pionera tuvo origen, como muchas otras cosas, en el laboratorio PARC de Xerox. Allí se creó Gyricon, un tipo de display hecho de una fina y transparente lámina plástica, dentro de la cual se diseminan millones de microesferas. Éstas, constituidas por hemisferios cargados eléctricamente, se comportan como un dipolo y giran en diminutas cavidades llenas de fluido. Al poseer dichos hemisferios colores contrastados (blanco y negro, o rojo y blanco), cuando se aplica voltaje a la superficie de la lámina las microesferas giran y presentan uno u otro lado coloreado al observador.

E-Ink, competidora de la tecnología de Xerox, es la más utilizada actualmente, según se dice a causa de su mayor capacidad de resolución. En esencia el método es similar: al contener cada microesfera (del diámetro de un cabello humano) partículas con carga, la tensión negativa o positiva aplicada por dos transmisores hace que, bien las partículas cargadas positivamente (blancas), bien las cargadas negativamente (negras), o ambas, suban a la superficie del polímero que las contiene y se vuelvan visibles. La combinación obtenida es la que representará textos o gráficos.

Colosos en pugna

Jueves, Julio 23rd, 2009

Mucho antes de que Amazon fuese siquiera imaginada por su creador, ya existía una librería -su primer local, en Nueva York, abrió en 1917- que es hoy la mayor cadena del mundo. Barnes & Noble, de ella se trata, acaba de anunciar el lanzamiento de su negocio online.

Alberto Cano describe de manera precisa las soluciones digitales de las que Barnes & Noble ha echado mano: Plastic Logic es una de ellas, y no la de menor importancia, puesto que se trata del fabricante del dispositivo lector que se utilizará. Éste será más barato y un poco más grande (con la consiguiente mejora en la facilidad de lectura) que el Kindle de Amazon.

Menor precio y más tamaño es, al parecer, la tendencia que seguirán los nuevos e-readers.

Por otra parte, Barnes & Noble hace decidido diferenciarse de su competidor utilizando el estándar abierto ePub para sus libros electrónicos y permitiendo la lectura desde distintos dispositivos (otros lectores y teléfonos inteligentes como iPhone y Blackberry), mientras que Amazon utiliza un formato cerrado que solo puede leerse desde el Kindle.

Res ipsa loquitur

Jueves, Julio 23rd, 2009

Sí, la cosa habla por sí misma, como se ocupa en señalar más que oportunamente, acotando la noticia en su forma legal y original latina, el sitio de TeleRead, uno de los primeros en informar de la disculpa personal de Jeff Bezos, CEO de Amazon, a consecuencia del rápidamente propagado “incidente” por las obras de Orwell, eliminadas de los lectores Kindle sin que mediara aviso ni permiso. En efecto, muchas veces, más detalles son innecesarios.

Palabras, palabras

Jueves, Julio 23rd, 2009

En un post reciente intentamos señalar la tal vez sólo aparente incoherencia de que una mente imaginativa, creadora de futuros, no se entienda con las tecnologías de un presente que hizo realidad muchas de esas imaginaciones. Sólo como muestra de una contradicción semejante, transcribimos un fragmento del diálogo entre el periodista científico Leonardo Moledo y el doctor en Química e investigador del Conicet Roberto Etchenique:

Moledo: Todas estas investigaciones resultan inquietantes. Por ejemplo, yo pienso que sería maravilloso aprender un idioma mediante un chip. Pero hay otras cosas, como por ejemplo los libros. El libro parece una invención que no puede modificarse mucho, como el vaso para tomar agua. Se modifica el material, un poco la forma, pero la esencia es la misma.

Etchenique: Bueno, ahora está cambiando un poco. Los primeros libros, apenas creada la imprenta, trataban de emular el pergamino. Con el tiempo se dieron cuenta de que eso no servía para nada, que lo importante son las letras que tienen adentro. Actualmente está cambiando el soporte del libro: no le queda mucho tiempo al papel. El problema de Botnia no se genera porque la humanidad es buena y Finlandia es mala. Se genera porque la gente quiere papel y las fábricas más contaminantes de papel son las de papel bueno, lo cual significa llenar el ambiente de compuestos azufrados y olorosos.

M.:¿Cómo está cambiando el libro?

E.: Hoy por hoy se está yendo hacia un libro bochornoso y berreta y que funciona muy mal (tal vez tan mal como el libro de Gutenberg) que es el ebook, el libro que es como una pantallita y uno va pasando las páginas. Pero tiene poca luz, mala resolución, el libro es grandote, caro y lo roban en el subte. No es una excelente alternativa. Ahora bien: eso probablemente cambie, se abarate, mejore. De todos modos, va a seguir siendo más o menos lo mismo. Palabras.

M.: Palabras, palabras, palabras.

E.: Lo que cambia es el soporte material. La esencia del libro no es el papel, eso cambió: fue piedra, fue arcilla, fue papiro, fue pergamino. La próxima será silicio (no creo que dure mucho) y después, por qué no, nada.

M.: Como en Fahrenheit 451, donde cada uno se aprendía un libro de memoria.

E.: Y además, se lo puede compartir. ¿Por qué no recordar los libros? No todo el tiempo, pero sí cuando queremos. Tenerlos incorporados dentro nuestro y acceder a ellos. Alguno puede pensar que esto nos vuelve un poco androides, poco humanos. [...] Pienso que, tal vez, es una cosa innecesaria. El libro, salvo por el problema de los bosques, me parece que alcanzó una estabilidad que no sé si hace falta modificar. La pregunta es si no estamos yendo un poco lejos. Aunque para acceder a esa tecnología casi de ciencia ficción hacen falta siglos.

Gran Hermano en tu Kindle

Jueves, Julio 23rd, 2009

La web -y la blogosfera- han resonado estos días con la “orwelliana” cuestión de los libros que Amazon borró, por carecer de derechos sobre los mismos, de los dispositivos lectores Kindle de sus usuarios. Ricardo Braginski, en el suplemento Ñ del diario Clarín, conjuga la mejor de las analogías entre el suceso y los libros en cuestión. El blog del sitio español Ediciona, que recomendamos desde aquí, amplía el tema al llevar la preocupación por lo sucedido a otros riesgos de pérdida, amén de la del libro mismo.

También, y gracias al boletín electrónico de noticias de Vender + Libros, conocimos el enfoque que dio al problema la edición online del diario El País de España, particularmente en el artículo Amazon ya lo ha hecho otras veces, firmado por Tomás Delclós.

Un extraordinario ejemplo de circularidad y del vaivén inquietante, que sólo empezamos a percibir, entre aquellos libros -como los que Orwell escribió en los años cuarenta del siglo pasado- y estos libros, los de un siglo que quizás aún nos reserve paradojas mayores.

El código fuente del Kindle no es más libre que antes

Domingo, Junio 28th, 2009

TeleRead, una web en inglés sobre libros electrónicos, bibliotecas y edición, refiere la confusión que afectó a la blogosfera -e incluso a dicha web- cuando Amazon anunció hace poco que liberaba un paquete de código fuente para su lector Kindle DX.

La pregunta -y la confusión derivada- radicaba en a qué se refería Amazon con código fuente. Dice TeleRead que la aclaración provino de un sitio colega, Ars Technica: el código liberado, en verdad, no es el código fuente para el Kindle sino el de ciertos cambios en las porciones abiertas del dispositivo, que Amazon debe liberar con acuerdo a los términos de GPL (GNU Public License), lo cual, de hecho, viene haciendo desde 2007.

En otras palabras, el código liberado no sirve para replicar el Kindle ni tampoco para instalar firmware modificado en él.

Teleread agrega que, por un lado, es ciertamente una pena que el Kindle continúe siendo una plataforma completamente cerrada. Pero, por otro, reconoce que al menos Amazon está haciendo más fácil para la comunidad open source obtener los cambios en el código, a diferencia de la mayoría de las empresas que usan código abierto en dispositivos cerrados.

La mágica duración de un invento

Domingo, Junio 21st, 2009

Hace alrededor de 2300 años se dio creación, en la ciudad griega de Pergamum (en el actual territorio de Turquía), a una de las mayores y más duraderas invenciones de la tecnología humana: el códice (en latín, codex). Los códices consistían en hojas de pergamino, dobladas por el medio, generalmente originadas en piel de oveja y cuyas dos caras se utilizaban para escribir.

La extraordinaria idea de unir el centro de estas hojas plegadas en un punto de costura común -lo que a diferencia de su antecesor, el rollo de papiro, permitía una lectura sucesiva mucho más eficaz-, ha hecho que hasta nuestros días el heredero prácticamente inmutable del codex, el libro de papel, persista como uno de los símbolos más potentes de la cultura de la Humanidad.

Dos mil trescientos años más tarde, el libro tal como siempre se lo ha conocido abarrota las bibliotecas, las librerías y los hogares. Sin embargo, desde hace cierto tiempo otras nuevas y extraordinarias formas de tecnología han venido a poner en discusión, a enriquecer, a complementar, los modos de lectura seculares y, no menos, las formas de producción y circulación de los libros.

Una de esas nuevas magias tecnológicas, el software, consiguió constituirse en un tipo de escritura indispensable: las máquinas que usamos -computadoras, teléfonos, etćetera-, y que forman ya un entorno inseparable de nuestras vidas, también deben leer ciertas codificaciones para funcionar. Extensión misma de los textos humanos, los lenguajes de programación sostienen el mundo de hoy.

En el punto de encuentro de esas dos colosales formas de invención, el libro y el software, este blog se propone como un lugar donde la experiencia, el conocimiento y la opinión fundada hallen su tránsito común. Libros en papel, libros electrónicos, tecnología al servicio del libro y de la lectura serán nuestros rumbos, sin exclusión de otros senderos conexos.

La primera página de este códice está abierta. Les damos la bienvenida a Libros y Tecnología, el blog de los que hacemos el sistema Fierro.